Inicio                                                                                                                                      Viernes, 10 de Septiembre de 2010
Última Hora
 15:32
El Congreso da luz verde definitiva a la reforma laboral
   
 12:25
Zapatero cree que los sindicatos tienen capacidad de movilización
   
 11:45
El Colegio de Pilotos considera "inadmisibles" las propuestas de Ryanair sobre copilotos
   
 10:58
Protestas mineras en León provocan enfrentamientos con la Guardia Civil
   
 10:12
Las cajas rurales de Ciudad Real, Cuenca y Albacete se fusionan
   
 9:49
El Congreso aprueba tramitar como ley la prórroga de los 426 euros
   
 
Opinión

   Juan Liquete : Soñar e innovar para superar la crisis

«Tengo un sueño…», expresión que popularizó Martin Luther King, dio la vuelta al mundo por ser un sugerente discurso en tiempos de grandes turbulencias raciales en EE.UU.. En tiempos difíciles como los actuales, es necesario poseer un sueño que movilice nuestras voluntades. La crisis puede representar a la vez un problema y una oportunidad, dependiendo de la óptica con la que se observe.
Para poder contemplar esas oportunidades es necesario ver más allá de los problemas evidentes del día a día, y contar con líderes que generen credibilidad, que tengan sueños. Durante estos últimos años, el mundo empresarial y el político han elegido la innovación como una gran oportunidad que puede generar crecimiento, rentabilidad, valor e incluso excelencia en todas las dimensiones posibles. Sin embargo, estos tiempos de crisis, los primeros en mucho tiempo, hacen que los problemas cotidianos del día a día comiencen a oscurecer nuestra visión.
La innovación está estrechamente asociada con cambios estructurales, con rupturas, con crisis, y por tanto se mueve como pez en el agua cuando está inmersa en ellas. No encontraremos mejores momentos para abordar la innovación que los actuales.
La innovación exige de los líderes que éstos centren sus esfuerzos en motivar al resto de la gente. Es imprescindible que forme parte de su agenda para elevarla así al rango de lo que es estratégico. Pero también depende de dos elementos: la creatividad (o habilidad para desarrollar nuevas ideas) y el riesgo asumido (la capacidad para llevar a la práctica las nuevas ideas).
Esta capacidad innovadora se ve también afectada por el entorno socioeconómico. De ahí la importancia de que las distintas iniciativas, las de cualquier gobierno, busquen también generar entornos fértiles para la innovación.
Asumiendo que nuestro país depende de la innovación para su supervivencia y que dicha alternativa está impregnada de incertidumbre, existe una mejor forma de abordarla sin caer en la casualidad. Ésta exige que los líderes comprendan que se trata de un proceso, no de un suceso aleatorio, que podemos gobernar si conocemos las variables que determinan su resultado y de las que tenemos ya base científica suficiente para demostrar cuáles son, a saber: el liderazgo, la vigilancia de los entornos interno y externo, el proceso operativo de la innovación y la puesta en valor de los resultados.
Cada vez son más las organizaciones españolas que invierten en innovación, pero aún estamos dando los primeros pasos. Por citar un dato objetivo, sólo 21 empresas españolas están en el ranking europeo de las 1.000 compañías que más invierten en I+D. Entre ellas están Telefónica (en el puesto 41) o Indra (en el 116).
Empezamos a ser muchos los que imaginamos nuestro país como un lugar próspero que innova buscando permanentemente nuevas soluciones para viejos problemas. Trabajamos en el seno de empresas y organizaciones, en posiciones incluso directivas, y creemos en que es posible tener sueños y trabajar por ellos aunque el entorno sea turbulento. De manera que, Sr. Líder, nosotros tenemos un sueño ¿y usted?

Juan Liquete es secretario general del Club Excelencia en la Gesitón







Web diseñada por Soft Obert SLL                              Copyright 2007 DOSSIER EMPRESARIAL | Todos los derechos reservados   redaccion@dossiermepresarial.com | Publicidad