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Bancos y Cajas se proponen generar confianza
Fernando Rodríguez
MADRID. Los bancos y las cajas españoles están siendo demasiado castigados por los mercados financieros en relación a un desempeño relativamente bueno, en general, del sector, por lo que su principal problema -además de la caída del negocio y del margen por la crisis económica- es transmitir confianza a los inversores y a los analistas. Tanto sobre la calidad general de los balances -en especial, respecto a la morosidad- como sobre su nivel de solvencia y la resistencia de los resultados a una temporada prolongada de bajo crecimiento. Esta podría ser la conclusión general del debate Cuestiones actuales del sistema financiero organizado por la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) en vísperas de la publicación de los 'stress test' -simulaciones de resultados de las entidades ante situaciones económicas extremas- reiteradamente solicitada por no pocos directivos y expertos bancarios de nuestro país.
Abrió el fuego José Luis Escrivá, economista jefe del Grupo BBVA, que desgranó lo que considera algunas paradojas del sistema financiero español: su gran penalización por los mercados en comparación con su desempeño relativo; la insuficiente diferenciación de las entidades, a pesar de su heterogeneidad, por los inversores; ser uno de los sistemas con mayores distorsiones a pesar de apenas haber recibido ayudas y no haber logrado el reconocimiento a pesar de sus buenos estándares globales en supervisión y regulación. «Se hace un ejercicio simplista del sistema financiero español», dijo Escrivá.
Jordi Gual, economista jefe de La Caixa, estimó que «los mercados han sido profundamente irracionales y han castigado en exceso a países y sectores, a pesar de que la banca se ha recapitalizado por encima incluso de las pérdidas reconocidas». Repasando la evolución y las perspectivas de los bancos y las cajas españoles, Gual dijo que «pueden absorber unas pérdidas hasta del 10%, aunque lo previsible es que el sector pierda, como mucho, entre el 4% y el 7%». Este experto de La Caixa añadió que el grado de concentración del sistema financiero español es inferior al europeo, de modo que su reestructuración continuará, incluyendo una reducción de costes o exceso de capacidad que estimó «entre el 20% y el 25%».
Joaquín Maudos, del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y catedrático de la Universidad de Valencia, señaló que, aunque dentro del sector hay «muchísima heterogeneidad», los problemas de la banca española son el endeudamiento de la economía española -que, en el caso del sector privado no financiero representa el 228% del PIB nacional, frente al 160% del PIB europeo-, la infravaloración del riesgo del sector de la construcción e inmobiliario -que en el primer trimestre de 2010 ya ha alcanzado 1,1 billones de euros (alrededor del 105% del PIB)- y la expansión de la red de sucursales y de empleados -en España, hay una oficina por cada 989 habitantes, frente al ratio de 1.730 clientes por sucursal de la media europea-. Maudos dijo que la «enorme incertidumbre sobre las pérdidas esperadas por el sector y sobre sus necesidades de capital nos perjudica» y confió en el efecto balsámico de la publicación de los 'stress test'.
Santiago Carbó, catedrático de la Universidad de Granada y director del departamento financiero de Funcas, anticipó que «España va a quedar mejor que el resto de Europa en los 'stress test'» y se declaró «marginalmente optimista» respecto a la evolución del sector en los últimos meses. «Es perentorio generar confianza en una encrucijada de debilidad macroeconómica, reestructuración tardía y elevado apalancamiento público y privado», concluyó. |
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