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'Ni Patronal, ni sindicatos defienden la economía social'
Fernando Rodríguez
MADRID. La Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES)es un referente para las miles de cooperativas, mutualidades y las empresas de la economía social que representan un alto porcentaje del empleo en España. Resisten mejor la crisis y reclaman un papel más relevante. Juan Antonio Pedreño, presidente de CEPES, tira de las orejas a los agentes sociales en esta entrevista en Dossier Empresarial. Qué diferencia el tipo de empresas englobadas en lo que se conoce como Economía Social –mutualidades, cooperativas, sociedades laborales y demás- del resto de sociedades?
Hay un abanico de intangibles que son el valor añadido que aportamos. Sobre todo, el de la no deslocalización de las empresas: se suelen radicar para siempre donde nacen, tienen voluntad de empleo estable e indefinido y están involucradas en el desarrollo económico y social del territorio propio. A partir de ahí, hay otros valores adicionales como el compromiso medioambiental.
Las cooperativas están resistiendo mejor la crisis en términos de creación de empleo y de nacimiento de nuevas empresas, ¿no?
Exacto. Según los datos del Ministerio de Trabajo, y hablando de cooperativas y sociedades laborales, se han generado 17.000 empleos en el último trimestre de 2009 respecto al trimestre anterior, aunque en todo el año se ha perdido el 6,5%. Y en empresas, se ha destruido el 8% el ejercicio pasado. En todo caso, estamos muchos puntos porcentuales por debajo de los otros tipos de compañías.
¿A qué se debe este diferente comportamiento de cooperativas, mutualidades y sociedades anónimas laborales respecto a las compañías mercantiles tradicionales?
A diferencia de lo que se pensaba hasta hace unos años, las cooperativas ya son anticíclicas, porque se ha demostrado que no sólo se crean en los tiempos malos, sino también en los buenos.
¿Por qué cree que es así? ¿Porque están a medio camino entre el empleo por cuenta propia y ajena gracias a la figura del cooperativista?
Primero, porque hay sectores que son muy proclives a esta fórmula. Segundo, porque la tarea de las organizaciones ha hecho que muchas veces se vea a la empresa de economía social como una empresa de éxito, con introducción de modelos de gestión modernos, adaptada a los sistemas de innovación. Esto es una lluvia fina que va calando por las diferentes regiones. Por ejemplo, el 50% de los centros concertados de enseñanza en Murcia son cooperativas, y eso traslada una imagen de éxito a la sociedad. En Murcia se crearon el año pasado 122 cooperativas de las 138 nacidas en toda España.
¿Qué nivel de desarrollo tiene en España la Economía Social en comparación con el resto de Europa?
España es el único país europeo que tiene una estructura global de la economía social. Estamos más avanzados que cualquier otro país, no sólo de Europa, sino del mundo, por eso tiene más valor que el Gobierno apoye al sector con un proyecto de Ley de Fomento de la Economía Social.
¿Cómo va el proyecto?
El objetivo es que el proyecto se presente en la Conferencia Europea de la Economía Social de mayo en Toledo y, si todo va más rápido de lo previsto, que pueda ser aprobado en junio, julio o septiembre.
¿Qué espera de esta ley?
Esta ley definirá qué es la economía social, quién forma parte de ella, cuál es su ámbito de representación y cómo se difunde y fomenta. Si la difusión y fomento implica estar en algunos foros importantes donde no estamos, mejor.
Ha pedido usted la presencia del sector en la mesa de diálogo social…
Sabemos que esto es muy complicado de aceptar para las organizaciones empresariales y sindicales. Los sindicatos defienden a su modelo de trabajador, y las organizaciones empresariales, su modelo de empresa. Son modelos que no coinciden con los nuestros. Moderación salarial, abaratar el despido, crear empleo…todo eso ya lo hacemos nosotros decidiéndolo en una asamblea, y hay muchas cosas que nos afectan que no se tratan en esas mesas. No hay nadie que defienda a esas 48.000 empresas que somos, que serán más cuando se incorporen ahora otras familias de la economía social a CEPES.
¿Qué familias?
Las que no están en CEPES: fundaciones y cooperativas de crédito. Estamos muy cercanos y ya nos hemos sentado a hablar.
La Economía Social ha sido muy activa en las propuestas para el proyecto de Ley de Economía Sostenible.¿Qué medidas concretas ha propuesto?
Hemos cuestionado que dos de los tres ejes de la economía sostenible no estén desarrollados: los de cohesión social y empleo sostenible y de calidad. El único que está desarrollado, que es el de la apuesta por el desarrollo empresarial, sólo contempla facilidades para las sociedades mercantiles, y no para las nuestras. Echamos de menos que no haya nada sobre ello. Hemos enviado un documento para que el Consejo Económico y Social (CES) lo incorpore al proyecto.
Cepes también quiere que se fomente el emprendedurismo en España. ¿Cómo?
Ahora se hace algo en la formación ocupacional –para los desempleados- y en la continúa, pero no en la reglada. Deberíamos incluir algún módulo en alguno o en todos los ciclos de la formación profesional reglada. Desde cuarto de la ESO deberían darse charlas y seminarios. Y en ciclos de grado medio y superior, en todo caso.
¿Qué retos tiene ahora la Economía Social en España?
El semestre de presidencia de España en la UE es el momento para un punto de inflexión en la economía social. La aprobación de la Ley de Economía Social, la Conferencia de Responsabilidad Social de marzo en Palma de Mallorca y la Conferencia de mayo en Toledo pueden convertir a España en un referente de la economía social en toda Europa. Hay un entramado de 48.000 empresas repartidas por toda España que la sociedad debe conocer. Quizá no somos atractivos, pero la crisis es una oportunidad para dar a conocer que no generamos mucho empleo, pero tampoco ERE. |
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