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Trabajo ya admite que hay más de cuatro millones de parados
J. L. B. B.
MADRID. El drama del paro no cesa. Según las estadísticas del Servicio Público de Empleo Estatal, dependiente del Ministerio de Trabajo, enero finalizó con 124.890 desempleados más. Eso sitúa la cifra en 4.048.000, pese a que rebuscando en las estadísticas de la Encuesta de Población Activa se puede percibir que los datos son aún peores: contando a otros parados no ocupados y a los Trabajadores Eventuales Agrarios, el desempleo real supera los 4,5 millones, con una tasa del 19,6%. Uno de los pocos consuelos es el de que los meses de enero de 2008 y 2009 se habían cobrado todavía más puestos de trabajo. El año pasado, en concreto, fueron 198.000. Enero suele ser un mal mes para las estadísticas de empleo, puesto que es un periodo típico de rescisión de contratos de carácter anual y es el periodo en el que finalizan las Navidades. Aún así, y teniendo en cuenta las palabras del propio presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero (que ha manifestado en varias ocasiones que lo peor de la crisis ya había pasado), tampoco eran de esperar unos datos tan negativos.
Peor resulta además pensar en que una mayoría de economistas, expertos y organizaciones pronostica que la destrucción de puestos de trabajo continuará aún durante algún tiempo, situando la tasa de paro en el 20% y posiblemente más. El propio Ejecutivo no contempla escenarios algo más optimistas hasta el segundo semestre del 2010, momento en el que se esperan tasas intertrimestrales de crecimiento del PIB. «Si no sucede nada y teniendo en cuenta que las economías en estos momentos parece que están empezando a mejorar su situación, podríamos decir que a partir del segundo semestre la pesadilla de la destrucción del empleo se habrá acabado», ha manifestado el propio ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
Por el momento, todo lo demás es negativo. También el dato de afiliados a la Seguridad Social, que arranca el año con 258.000 cotizantes menos, dejando la cifra total en los 17,5 millones de personas. El drama del paro provoca que por primera vez desde que se elaboran series, sean ya más de tres millones los beneficiarios de prestaciones por desempleo.
Atendiendo a los datos por sectores, el que peor se comportó a lo largo del primer mes del año fue el de los servicios, provocando que en esta ocasión el desempleo haya afectado más al colectivo de mujeres trabajadoras. Al margen, la construcción sigue cuesta abajo, sobre todo una vez que han finalizado los efectos del Plan de Estímulo Económico del Gobierno.
Por Comunidades Autónomas existen numerosas diferencias, pese a que el paro golpea a todas ellas. El País Vasco presenta una tasa de desempleo que no alcanza el 14%, pero Extremadura supera el 30% atendiendo a los datos de la Encuesta de Población Activa, y en ciudades como Melilla esa cifra alcanza el 34% (ver gráfico).
El Gobierno se dispone a afrontar, en pocas semanas, una reforma limitada del mercado laboral con el concurso de sindicatos y empresarios. Ese futuro acuerdo pende de que estos dos últimos actores acuerden con celeridad los convenios colectivos de los próximos años. Tras conocer los datos del mes de enero, el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha advertido de la necesidad de acometer «cuanto antes» esa reforma. Los empresarios, dice su presidente, acuden dispuestos a todo.
Los sindicatos también muestran su disposición contemplan el escenario con preocupación. UGT cree que pese a que los datos son malos (también lo reconoce la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo), es «evidente» que la destrucción ya no avanza tanto. El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, también ha instado al Gobierno a tomar medidas. «Si no se toman medidas», ha manifestado, «el paro podría continuar subiendo».
Fruto de esa urgencia de reformas, el director del Instituto de Estudios Económicos, Juan Iranzo, ha instado a los agentes sociales ha avanzar con mayor rapidez, porque de lo contrario el paro podría seguir creciendo. Sin reformas, «no se generaría empleo hasta el año 2013».
Aún así, el ministro Corbacho se ha mostrado cauteloso y ha manifestado que «sería un error» pensar en que la reforma laboral «lo puede solucionar todo». |
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