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El Gobierno calcula ahora un déficit del 9,8% al final de 2010
José Luis B. Benayas
MADRID. Como parte de la ofensiva que está llevando a cabo para calmar los ánimos de los inversores extranjeros, el Gobierno ha remitido a Bruselas una revisión de sus previsiones sobre el Programa de Estabilidad 2009-2013. En ese documento, el Ministerio de Economía ofrece sus primeras estimaciones sobre déficit. Este año terminará con un desfase del 9,8% en las Cuentas Públicas, pero esa cifra se irá reduciendo paulatinamente hasta alcanzar el 3% en 2013, tal y como exige el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea. Fuentes del departamento que dirige Elena Salgado reconcen que las previsiones de déficit deben pasar aún por el Consejo de Política Fiscal, puesto que el alcance de los 'números rojos' también dependerá de la política que sigan las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, cuyo comportamiento ha sido calculado sin la exactitud necesaria.
Hace pocos días, el Ejecutivo de Zapatero daba a conocer un Plan de Austeridad con el que pretende ahorrar hasta 50.000 millones de euros en tres años. El recorte va a empezar en los Presupuestos para 2010, del que se extraerán 5.000 millones. Según se acaba de saber, casi todas las partidas de gasto se van a ver afectadas. En principio, el Ministerio de Fomento será el más perjudicado, aunque también experimentarán recortes considerables el Ministerio de Industria o el de Vivienda.
Al margen de las proyecciones de déficit, el Programa de Estabilidad arroja otras cifras significativas. El año 2009 se cerró con una deuda pública por encima del 55% del PIB, y alcanzará el 74,1% al final de 2013. Pese a ese avance tan significativo, España se queda lejos de otros países de la zona euro como Italia o la maltrecha Grecia, que ya superan el 100% de deuda.
Entre otros aspectos, el Ministerio de Economía vuelve a pronosticar una caída del PIB interanual del 0,3% para el conjunto de 2010, y todo ello pese a que «en ninguno de los trimestres de ese año se registrarán descensos intertrimestrales». Será a partir de 2011 cuando el gabinete de Salgado prevé que dé comienzo una recuperación «más sólida», de manera que en 2013 el crecimiento podría superar incluso la barrera del 3%. La tasa de paro para ese año se quedará, según las estimaciones, en el 15,5%, aún muy lejos de las cifras logradas antes de la crisis.
La ofensiva gubernamental parece estar encaminada a acallar titulares extranjeros sobre la mala salud de nuestra economía y sus negativas previsiones de futuro. Si el economista Paul Roubini alertó, durante la celebración del Foro de Davos, sobre el «desastre» que supondría para la zona euro un colapso español, el premio Nobel Paul Krugman ha seguido su camino reconociendo que nuestra economía es la que mayor riesgo representa para la zona euro.
Pese a las advertencias, los esfuerzos explicativos de La Moncloa (con la presentación del Plan de Austeridad, los planes respecto a las pensiones o la publicación de sus previsiones), han surtido un pequeño efecto. El diferencial entre el bono español y el alemán se ha vuelto a reducir, aunque de forma mínima.
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